Esta experiencia plantea vivir la escuela de otra manera, como una escuela viva, que deja paso a la escucha, a los afectos, a las ganas de saber de los niños y niñas, de los maestros/as y las familias. Una escuela siempre cambiante, que deja sitio al placer, a las ganas de descubrir, a las palabras, a compartir con los otros esfuerzos, dificultades y diversión. Esta propuesta se articula a partir de la vida cotidiana de los niños y niñas, los proyectos de trabajo, los rincones de aprendizaje y los talleres. Todas las decisiones se toman conjuntamente en asambleas de aula, desde los proyectos que se van a hacer hasta la forma de organizar el espacio y los rincones. Se han realizado proyectos como los animales del mar, los insectos, los piratas... y entre los rincones de aprendizaje se han organizado el rincón de Biblioteca, rincón de la casa, rincón de observación-experimentación, rincón de los proyectos, rincón de teatro y títeres, rincón de las ideas, rincón de las sorpresas... |